Preguntas retóricas.

¿La lucha está a punto de terminar?, ¿la reconciliación está cerca?  ¿soy feliz? ¿lo seré?  Preguntas metafísicas sin respuesta alguna…

Los conflictos cotidianos me sobrepasan, supongo que a muchos, los seres humanos vivimos demasiado, por eso nos preocupamos, porque tenemos tiempo para hacerlo, esta idea tan sencilla se encuentra en varios libros de autoayuda, también como ya puse en algún post, ser un 4 de eneagrama, me hace vivir las cosas con una intensidad que ya me resulta aburrida hasta a mí.

En mi, las ideas son como los potajes, las meto en mi cabeza,  le doy vueltas y vueltas, horas, días…, hasta que se pegan a mi, y empiezan a oler mal, porque se pegan, se queman y me terminando quemando a mi.  Pensar está sobrevalorado.

Quiero beber hasta desfallecer, abrazado a ti, quien quiera que seas, porque menospreciamos el poder del alcohol, hace que fusionemos partes que en nosotros mantenemos secretas al menos para la mayoría, destruye la vergüenza, también borra las exquisiteces estilísticas de las que somos presos, porque no hay mayor cárcel que nuestra forma de ver las cosas y no es que incite a beber, Dios me libre, sí a salir de nuestra carcel, nuestros puntos de vista.

Me gustó mucho la frase de Proust  “El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes sino en mirar con ojos nuevos”, lo que pasa es que vamos por la vida o con gafas oscuras o tuertos, o bizcos, también dice algo relevante la física cuántica de forma similar (que me perdonde si algún físico o experto lee sobre esto y no es así, pero es lo que me ha llegado) existen tantas realidades como observadores, la realidad objetiva por lo tanto no existe.

Así que como la realidad no existe, ¿por qué los que somos pesimistas elegimos la peor realidad? Esto se una pregunta compleja, y me gustaría llenar esto de palabras, pero la única respuesta honesta es un No sé. Puede que sea genético, de que hasta mi primer año no durmiera de noche y sí de día y tuviera a mi pobre madre loca,  pero elegí una cosa hace tiempo y no sé como cambiarla… Y lo intento, si encuentro el camino, lo pondre por aquí, porque lo que si tengo claro, es que ser pesimista, no compensa, por mucho más artístico que sea, mucho más operístico, las palabras son palabras, y al final, yo quiero sonreir contigo, dormir contigo si me dejas y ver París desde un balcón en otoño.

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¿Cómo serías amor?

Alguien que cuando cayese no tuviese miedo que yo lo recogiera,  que cuando fuese yo el que toca el suelo, me levante a pesar de mis negativas a ser ayudado.  Alguien que cuando me incendie, me apague, como se deben apagar los incendios dejando sin aire la histeria que me invade, poco a poco, suavemente sin que me de cuenta, lo cual denotaría una gran inteligencia, porque los desconfiados estamos siempre a alerta, los inteligentes además nos damos cuenta y podemos ser como una serpiente que piensa que va a morir…

Y me gustaría hacer un inciso, pensamos que la inteligencia es un regalo divino,  nos olvidamos de la penitencia que pagamos por ella, olvidamos que por ella, la gente espera más de nosotros, y que nosotros a veces, lo único que esperamos es su cariño,  nos aleja de la posibilidad y derecho de nuestra fracaso personal, a decir, yo quiero ser electricista no licenciado, no, no es lo mejor lo que la inteligencia nos puede regalar lo que más vale, porque la mente, no entiende de la necesidad más básica que tenemos, el amor.

Pero prosiguiendo contigo amor, esperaba haberte encontrado ya, y te escribo esta carta para que la leas, y me digas cuando llegarás, porque sigo solo, esperando, a ti que siempre soñé que serías rubio, y que casi nunca lo has sido, a ti que me harías olvidar el pasado, pero que has formado parte de él, haciéndolo más pesado y gris, melancólico, oh melancolía… tú y yo somos lo más parecido al amor, tan incondicionales…

Amor ¿cuándo aullaremos desnudos bajo la luna?

En busca de las palabras

Esta semana ha ocurrido uno de esos momentos que más me maravilla, un disco de Goldfrapp, y este Tale of Us es una maravilla. Es un disco que te deja en el presente, que no te evade como anteriores discos,  hace que el presente sea algo bonito, algo donde por fin quiero estar.

No es fácil vivir el presente, más bien vivimos en un estado de futuro predicho en función de una pasado, más aterrador o optimista de lo que realmente fue. Algunos tendemos al catastrofismo otros al optimismo,  lo último ha sido venerado por mucho tiempo, pero lo primero creo que siempre ha sido más artístico.

Ahora que me imagino en una playa viendo el mar, ahora que vuelvo a estar solo, porque elegimos el miedo al amor, que ya no quiero patrones caducos, que ya no me interesa que me analices en el metro para intentar ver quien gana en esa batalla de miradas penetrantes consistente en intentar descubrir las intenciones que nos son siempre ajenas, porque no conocemos ni las nuestras propias. Somos victimas de un “no sé” perpetuo, que sólo el ego intenta eliminar, para asegurarse su existencia, pero no conocemos ni que nos creó en un principio, ni cuándo nos moriremos que es la única información relevante, lo demás es una telaraña de decisiones mejor o peor tomadas, pero siempre acertadas.

Ahora me imagino que llamas a mi puerta, que abro, nos besamos y nada ha ocurrido, pero las telarañas, son como los huevos, fáciles de romper y casi imposibles de recomponer y llamar a esa araña llamada destino, no es ni beneficioso, ni recomendable, quizás la mejor alternativa sea empezar de nuevo.

Espero que la próxima no haya arañas, más bien solo tiempo recobrado, porque el tiempo no lo perdemos jamás, no podemos perder aquello que no nos pertenece. Por mucho que nos empeñemos, que encontremos esas palabras que nos guíen hasta mi cuarto a ver como pasan las horas, los años, pero siempre juntos.

Y ahora me entregaré al gimnasio, a la frivolidad y la gelidez, siempre me salvó, pero es solo una máscara, porque en el fondo, sigo siendo la misma persona que cuando nací, alguien que solo pretende ser querido por como es.

Una de las canciones más bonitas que jamás se ha hecho, también recomiendo Clay del mismo disco.

Tu perfume

Ahora ya no está tu olor cerca de mi y no tengo una nariz exquisita, pero me gustaba recorrerte entero, reconocer los olores que despedías en cada rincón, ya fuera después de echarte mi perfume o quemar incienso, ver como los olores se mezclaban los tuyos, los míos, los del ambiente.

Es cierto que la mejor forma de perder a alguien, es pretender cambiarlo,  también creo que no tenemos dicho poder, con dificultad nos cambiamos a nosotros mismos. Debemos respetar nuestros distintos perfumes, nuestras esencias más profundas y quizás intentar moldear con sutileza como maestros, añadiendo un poco de almizcle, esencia de rosa o cardamomo (que dices que te da taquicardias) para respetarnos pero también hacernos más más llevaderos

Hoy miraba el mar, estaba en calma, poco profundo, silencioso, veía ese tibia manta de reflejos plateados, moverse sutil, como un cielo estrellado con grandes destellos luminosos, todo sin apenas ruido, sería bonito tenerte allí, olerte, ver el paso de las horas, sentados sin esperar nada, porque el tiempo es nuestro enemigo mortal. Nadie sobrevive a él. Oler el mar, las cremas protectoras de coco y toda la alegría que eso supone, si la alegría tuviera un olor, para mi sería esa mezcla, el del mar y el coco…

Me hubiese gustado tomarme un té, desde el sofá contigo cerca en invierno,  mientras tu intentas leerte los miles de libros que has comprado y yo recobrar los que me compré y no he abierto tampoco. Oler la canela del té, y salir a pasear, oler las castañas en invierno, que como leí a Maruja Torres, siempre huelen como la vida, mejor de lo que saben, pero la posibilidad de esconderme en ti, resultaría deliciosa.

La perfección es no es aquello que esperamos encontrar, es darnos cuenta de que no existe. La perfección es aceptar nuestro olor y añadir o quitar algo, pero sabiendo que somos lo que somos, porque somos así y si cambiamos demasiado, dejaríamos de ser nosotros, oleríamos a otra cosa.

La canción no podía ser otra… Bajofondo Tango Club… Perfume