Canciones Perfectas

Creo que debería escribir sobre aquellas canciones que considero perfectas, cuando te identificas con la letra, pero más allá de lo obvio, de las experiencias vitales, por las que por edad ya hemos pasado, o al menos que la forma en la que son contadas van más allá de cuatro palabras,  amor, daño, dolor, regresa, que parece que cuando se utiizan en la misma canción, nos ponemos como “Madames Butterflies”, como si el dolor fuera en exclusiva nuestro.

La música me gusta mucho, una pena, que no tenga talento artístico conocido, quizás desconocido, porque no se me da bien la música, el baile que es algo que siempre me llamo la atención, si la maravilla fuera lo arrítmico cuando uno baila solo, lo aleaotrio, caótico y descordinado cuando baiamos en pareja o grupo, podría haber hecho mi particular cisne negro. Pero no, no hay posibilidad artística y la música me traslada, me emociona…

Aquí dejo dos de las canciones que considero perfecta, y me gustaría que alguien pusiera las suyas, la lista puede ser mucho más amplia para mi, con Goldfrapp y Amy  a la cabeza, pero dejare estas dos, de momento:

Jonh Grant. Glacier

Birdy. Wings.

Una de las estrofas más bonitas de Glacier es, (traducida por mi)

¿Puede haber una letra más bonita?

No escuches a nadie, consigue las respuestas por ti mismo
Incluso si eso significa que a veces te sentirás bastante solo
Nadie en este planeta puede decirte en que creer
A la gente le gusta hablar mucho y engañar

Este dolor
Es como un glaciar que se mueve a traves de ti
Esculpiendo profundos valles
Y creando espectaculares paisajes
Enriqueciendo el suelo
Con preciosos minerales y otras cosas
Por lo tanto que el miedo no te paralice
Cuando las cosas parezcan paryicularmente duras.

El amor, divina tragedia.

El amor me cansa, esta necesidad de ser media naranja, tanto mal escrito, tan poco bien y nada aplicable a uno mismo, porque cada uno tiene su visión, su forma, ¿de qué sirve la experiencia ajena si no para equivocarnos de la misma manera? No existen dos personas en la misma situación, el que alguien fuera infiel a otra persona, no obliga a que nos sea infiel a nosotros, tampoco lo contrario… Las buenas prácticas, los diablos sin remedio, los santos eternos, son todos la misma mentira.

La fidelidad, la infidelidad, el sexo, el beso, los hijos, las vacaciones juntos, son otra mentira, son la decoración del arbol de navidad, donde lo único importante es el árbol, ¿pero que puñetas es el árbol? Esa es la pregunta que todos intentan (intentamos) responder, la esencia del amor y nadie ha encontrado la respuesta, que si la incodicionalidad, que suena bien, pero es difícilmente alcanzable, que si el respeto, como si a veces no te entrarán ganas de coger a tu pareja y tirarle lo primero que tienes a mano, los que más se alejan, en mi opinión, son los que lo confunden con el romanticismo,

Para mi sería levantarme un domingo, mirarlo darle un beso y pensar que siempre será así, pero claro, esto está más cerca de la concepción emocional de una quinceañera plañidera que de una persona con los “…” negros, así que intentaré definirlo, pero creo que es complejo, indefinible con suerte axiomático.

Quizás como dijeron en Maléfica, el hechizo solo se puede romper con un beso de amor verdadero, porque no creo que exista, así que la maldición será eterna.

Maléfica.

Ayer vi la peli, tenía ganas de verla, tanta gente identificándose con ella, con un corazón roto por el amor y miedo a recomponerlo, la metáfora de que el amor corta las alas es una maravilla, estabamos en el cine tú y yo, los dos solos, la primera vez que me pasa.

Y hoy, tras ver la pelicula, me siento como ella, porque tras acostarnos anoche, entro al salón y te veo en un portal de citas, el hielo me recorre de nuevo, el odio está vez no se apodera de mi, es curioso, como el odio a pesar de lo que diga la literatura barata de autoayuda, consigue hacer el desamor más llevadero,  es la alquimia, el mago,  que transforma la hecatombe en un camino amargo pero con pasos claros, un camino de espinas, donde me las voy clavando, pero al final, sé que esta el castillo, las murallas donde guarecerme, hasta que pueda recomponerme. Tras dos meses pensando que el amor era posible, recibo ese latigazo, pero el odio esta vez no está para protegerme y lloro en la ducha.

La debilidad, la vulnerabilidad y yo somos como los gatos y el agua, el permitirme sentir esas emociones, tanta terapia, para esto, para desear volver a odiar, a encerrarme entre esas murallas, lo desconocido en momentos de dolor, es más difícil de llevar, el odio ante el que me hace daño, es como un escudo, contra el dragón y su fuego que es el dolor que tu me infringes.

Porque busco esos motivos,¿para qué me invitas a tu casa en otro país? ¿para qué me coges la mano en la calle?  No eres malintencionado, eso lo sé, es solo que quieres lo que quieres, ¿cómo culparte por ello? solo queremos cosas diferentes y es eso contra lo que me resisto, al final, no hay poder humano en la tierra que deshaga esta maldición, que sufro, como todos los humanos, quiero que seas como yo quiero que seas y no como eres, solo un beso de amor verdadero rompería esto (es beso es la incondicionalidad) que tengo claro porque ya nos hemos besado, que no será tuyo, porque la incondicionalidad me cuesta.

También la edad contiene las emociones, porque la ventaja, de bajar al infierno, es que ya sabes el camino de vuelta, ya sabes como subir y al final, volveré, gracias a ti más listo.

Por eso Maléfica me gusto tanto, porque al final es un viaje del amor al odio del odio al amor, dos caras de la misma moneda, un camino circular, pero al final es Disney, y termina en el amor, espero que en mi vida, sea igual.