Vengaza, otra vez.

Viniste a Madrid Suecia, viniste para ver a alguien, no a mí, cuando tuviste problemas recurriste a mi… Es curioso, como en la relación al final que se supone de amistad, yo hago de padre salvador, cuando siempre he querido ser la princesa rescatada.

Eso me hace darme cuenta de varias cosas, no soy tan débil como pienso, pero me vine abajo después de que te fueras, no sé si porque no me quieres, al final, los sentimientos son como una tela de araña, todos están conectados entre sí, al tocar el amor, tocas el odio, la alegría, la pena, el miedo, es difícil pasearse por uno, sin tocar otro.

Como ya he comentado la venganza es una emoción poderosa, catárquica, alquimista, transforma el desamor en otra cosa mucho más digerible, el problema vendrá después, cuando intentemos reparar el daño causado, porque muchas veces, el que no nos quieran no es culpa nuestra y tampoco de la persona que tenemos delante y los ataques, suelen volverse contra uno, leyes físicas, cuando uno ejerce una fuerza contra un objeto surge otra de la misma intensidad en dirección opuesta….

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s