Poesía inacabada, el eneatipo 4 en el amor.

Cuando soy un 4 sexual, mi vida gira en torno a la pareja, algo que en el 4 es común, la sensación de ser incompleto, inacabado, de que alguien llegará y nos completará, me completará, nos volverá “correctos”, completos, dejaremos de ser ese medio pepino amargo, y con el otro medio seremos, no ya una curcubitácea, sino la orquídea más exótica jamás hallada, lo cuál ya es una locura en sí.

Y no sé si quiero se una orquídea cuando lo que envidio es la normalidad, ser alguien que se conforma con un café viendo el mar, escuchando a Najwa, como ocurrió ayer, sonaba “following the dolphins”, seguir a los delfínes, lo único que fallaba era mi Suecia, el allí, al lado como dos amigos, mientras, mi fusión con él cada vez es más lejana, seguiré siendo un pepino. El se sorpendió como todo el mundo ahora con las mangas cortas de mis brazos, ya más marcados, el peso, gracias a la ortodoncia y la dieta, pero el que se siente un patito feo, no llega a ser cisne…, es tan común fijarme en lo exótico, en un rubio, primero Finlandia, ahora Suecia, pero tienen algo en común, no sucumben ante mí, porque si lo hiceran, empezaría a agobiarme y pensar que hay algo erróneo en ellos, pensar, como pienso, que no soy merecedor de algo bueno, es la esencia que me da mi númerito.

Siempre pensé que la Gestalt, y su darse cuenta serviría, pero la mierda no se va solo por saber que está ahí, quizás sea el primer paso, pero es inútil, la telequinésis me resulta extraña, la brujería en este universo quizás no funcione como debería, sería fácil hacer desaparecer la mierda mental, pero la felicidad ayer si ocurrió, mientras miraba al mar con el café con Bayleis, la sensación de que aquel instante sería recordado para siempre, porque después me di un masaje y todo fue maravilloso, con todo un pero, Suecia, un beso de Suecia, que si hubiera ocurrido, también me habría agobiado, ni contigo, ni sin ti.

El amor se me representa como una poesía inacabada, trágica a momentos, cursi y romántica en otras, escribir hasta le infinito, pensando que acabará en algún momento, y en ese instante los versos finales podrían ser:

Tendidos en el sofa,
mirando por la ventana,
aprecié que todo lo que busqué
no existía más allá
De nuestras bocas unidas
Y que si separaban
yo sería yo, él sería él,
pero la eternidad nos cobijaría para siempre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s