Y entonces apareces tú, Amy…

Un día más, sin nada y ahora a las 22.30 apareces tú en mi Youtube, en directo, no te vi, no podré verte al menos en esta vida… pero eres la mejor querida, no importa que parezas un frágil pajarillo en el video, a punto de romperse, porque esto siempre quedará son las ventajas del arte, la eternidad. Los que piensa que elegiste la muerte, quizás estén en lo cierto, pero nadie toma esas decisiones en vano, ¿quién quiere dejar la vida cuando todas las posibilidades las tenías delante? Solo los que han pensado poco, pueden intentar quitarte merito, como si la autodestrucción fuese algo elegido, venimos al mundo para ser felices, pero a veces los astros, nuestras decisiones o una mezcla de ambas, entretejen un destino que ni las más hábiles de las tarántulas sabra bailar con éxito, otras bailará un tango y se reirá de todo, pero todos soñamos con un vals y esto a veces, el que no llegue es el camino, a la destrucción, otras veces a aprender a bailar solo y darse cuenta de que es maravilloso si sabes hacerlo.

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La vida no está hecha para contar calorías

Mirar la comida, ver que no es sana, comértela porque está buena, luego arrepentirte, esto puede extraplolarse al amor, ver a quien no te conviene, enamorarte aunque sea malo, luego arrepentirte pero ya estás enganchado.

Después de todo, los placeres prohibidos, son más placeres… Ahora sin nada que hacer en el aspecto emocional, mi vida se torna gris, opaca, como un vaso lavado cientos de veces que ha perdido su esplendor ya irrecuperable, la única posibilidad, cambiar la copa. Quizás descentrarme del amor en pareja, ha sido un fracaso, aceptarlo y dejarlo atrás.

La vida no ha sido difícil, pero tampoco divertida, decir que soy un 4 de enagrama, es simplificarlo todo, ahora miro por la ventana, veo un espléndido día, un montón de coches, pero ningún aliciente… El amor me desbordó, me ahogó en sueños y ahora, me deja en un desierto, aprender a beber de otras bocas, no sé si es un error, porque nunca me ha producido felicidad lo que he conseguido, los cocktailes son más bonitos en la foto que el sabor que producen y después de unos cuántos, ya si saben y solo dan dolor de cabeza.

No hay forma de rendirse a las expectativas, porque no nos podemos rendir a la esperanza, ella es la que nos lleva en brazos en los momentos de flaqueza, pero también nos fuerza a soñar, donde mis sueños, no se corresponden con futuros posibles o al menos que dependan de mí.

Estrellas fugaces

Verlas pasar en una noche cerca del mar, pedir un deseo y que se cumpla, la vida resultaría tan sencilla entonces, solo habría que sentarse, esperar pacientemente… Ahora escribo y hago yoga, el resto no me interesa, el trabajo me aburre, la ortodoncia me hace que comer fuera sea un suplicio y no un placer, ¿sobreviré un año y 4 meses así? Sí, se que lo haré.

Mi primer deseo sería la teletrasportación, estar donde quiera para tomar un café, Estocolmo, Helsinki, Praga, Milán, Tokyo, San Francisco.

Mi segundo deseo que despareciera la envidia, creo que compararse es absurdo, es una trampa porque si estás por encima, también estas por debajo, así que para qué hacerlo.

Creo que con esos dos deseos mi vida sería más divertida, más llevadera, no voy a pedir un novio, aquí ya me rindo, no quiero gente que me envia una foto de su miembro y luego dice hola, la vulgaridad no me interesa más allá de lo anecdótico, no pediría dinero, ¿para qué sirve? el dinero es una trampa, es necesario para lo básico, a partir de ahí, es pecado y no desde la perspectiva religiosa, desde la perspectiva que no sirve para nada, porque todo se reduce a seducción, la gente piensa que tener dinero los hace más seductores y esto es verdad, también es cierto, que un buen cuerpo cumple el mismo efecto y al final, puede ser más sano y fácil de conseguir.

Hoy con mi primer deseo estaría en la tumba de Wilde, viendo como el país que lo vio nacer, vota por el sí del matrimonio gay, si gana el sí Wilde, será maravilloso ¿no crees? Por fin, quedará tu arte, quedará la irresponsabilidad de los que te juzgaron y condenaron, privándonos de obras de arte “deliciosas”, que creo que era una de tus palabras favoritas y ese es el verdadero delito privar al mundo de tu talento, el amor, no puede ser un delito.

Wilde, Amy Winehouse, os echo de menos, porque es lo que ocurre cuando un artista se muere, su obra acaba y con ello las infinitas posibilidades…

Ahora miraré al cielo, esperando estrellagas fugaces, pediré un deseo y no se cumplirá, pero el romanticismo es aquello que me mantiene con vida o al menos con esperanza.

Ya no estás

Ya no estás, ya no suena el móvil con tus whatsapp, tu infantilismo, tu alegría, tus miedos, al fin y al cabo todos somos niños en cuerpos que envejecen, te echo de menos, siempre me acordaré que lo más cerca que he estado de la plenitud ha sido contigo, cuando nos abrazamos en un bar de mala muerte, la felicidad se concentró, como el big ban, explotó y creo un nuevo universo, ya que mis ojos, no volvieron a ser los mismos.

Pero ese universo ya no se expande, se contrae hacia un agujero negro, donde la luz ya no escapa, donde tú, que eras la estrella que lo alimentaba ya no está, y no sé si existe la posibilidad de reconciliarse, porque aunque así sea, no puedo forzar a que me quieras, es curioso, como muchas de las cosas que me he planteado en la vida las he conseguido, salvo evadir esta soledad, que es caníbal se alimenta de si misma para no dejar entrar nada más.

Y no es que este un estado depresivo, las pastillas de la alergia me dejan en un letargo también existencial, pero el aburrimiento esta aquí, me espera bostezando y yo, me caigo frente a él y me quedo dormido, pensando que en este río de pirañas donde me empeño en pescar, saldrá alguna sirena o dios Neptuno a rescatarme.

La vida sigue, seguirá sin ti, no es que vaya a morir de esto, porque la pena en una persona como yo, es un apéndice sempiterno, pero eso no quita que te eche de menos, la edad me ha enseñado que se sobrevive a estos estados, que la ilusión es como el verano, siempre llega, puede ser más breve, más corto, pero ahí está y siempre nos regalará melocotones que morder y vistas al mar.

Ya no estás y te echo de menos.

La edad del infortunio

Cumplir años, esa cosa para que la que falta menos de un mes, pero la edad es una forma de categorización, de juzgar como joven o viejo de pensar que ya no podré hacer determinadas cosas, que el tren ha pasado, que el arroz también, ¡tantas expresiones para el derrotismo”…

Es verdad que no volveré a ser niño, ni adolescente, pero puedo volver a ser joven, reinventarme, ¿no es acaso el derecho de todo ser humano el poder empezar de 0? el tiempo es lineal o discreto según queramos, discontinuo porque en todo momento se puede romper con lo anterior, pero aún así habrá líneas, resortes, imaginarse el tiempo para mi, es como intentar definir lo que no existe, es una invención, lo podría definir como una espiral de dentro hacia fuera, en la que ganamos perspectiva, pero con agujeros de gusano, que nos podrán llevar a otro sitio, a veces buscado por nosotros, otras por el azar.

Lejos del fatalismo y la religión, levantarme no me cuesta, me cuesta venir al trabajo y ver que hago lo mismo, intentar hacer cosas, pero realmente ver la intrascendencia de las mismas, la edad, me pesa, pero porque sigo pensando que la tengo, que es mía, reinventarse debería ser una obligación cada año bisiesto, dejar lo que hacemos para hacer algo que nos apetezca más, los problemas, el miedo, tener miedo es muy humano, también aquí los religiosos los tienen más fácil, quizás yo también, tener fe en un futuro, en que el destino juega a favor y no en contra, aunque para mí sea al contrario… El tiempo no se escapa de nuestras manos, porque no se escapa lo que no existe, el pecado debería ser cumplir años, porque eso es sentencia.

Imaginarme en una playa viendo amanecer, con un libro, pensando en escribir otro, y vivir de eso, sería maravilloso, no aspirar a tener bolsos de Louis Vuitton, simplemente a ver el mar y amanecer, a ser feliz con eso, porque la búsqueda de la felicidad, es la elección de la infelicidad, sé es feliz o no, en este instante, buscar es pensar que no lo tenemos y aquí se encuentra el principal problema, espero que el mar me bañe alguna vez y que con las olas, se lleve mi edad y mi tiempo.

Conversaciones de un eneatipo 4 desde el otro lado

Escucharte fue curioso, como tenías miedo a conocer a alguien, porque podría salir mal, aquella ansiedad de la que yo ya sé que se sobrevive, los años, esa forma de encasillar a la gente como joven o viejo, que nos hace olvidar que hay viejos de 20 y jóvenes de 80, ayudan, como sentías angustia para darle tu número de teléfono…

A lo que ya me sale, ¿qué más da? Una vez detectada, una vez analizada tu soltería y tus fracasos anteriores, caerás en la misma trampa, nos interesa lo que no podemos conseguir, porque nuestra creencia, es si lo consigo no es bueno ¿y quien quiere algo malo? el problema es que cuando desaparece, volvemos a ganar interés.

Un yoyó emocional, una ida y venida, enamorarse de quién de ti no se enamora, que bonita canción de Camilo, porque si se enamora pierdes el interés, pero ¿cómo salir de esa rueda del infortunio? Darnos cuenta, que da igual, porque al final la soledad es el mal de este siglo, que la mejor inversión son los amigos, y luego la pareja, porque esta puede rellenar huecos, pero la amistad llenará cuando el hueco de la pareja llegué, las relaciones ya son líquidas, vienen y pasan ¿quién quiere un amor para toda la vida?

Quizás el próposito en la vida sea experimentar el amor, y para esto, muchas personas han de pasar y enseñarnos lecciones, porque la humilidad del que quiere aprender, debe superar al orgullo de saber lo que va a pasar, empezar de 0 en el amor varias veces, para percatarnos de que la única forma de querer es queriéndonos a nosotros mismos y quererse a uno mismo es evitar sufrir por todo. Replantearse que quizás el principe azul no existe, y sean varios pajes y para aquellos más afortunados, que el paje se desarrolle, enhorabuena.

Conversaciones místicas en centroeuropa

He estado en Budapest y Praga, ciudades bonitas, imperiales y al mismo tiempo sobre toda la primera con toques decadentes, creo que Budapest sería un buen ejemplo de ciudad 4, bonita en el interior, pero con temores, elegante, pero al mismo tiempo llena de Kebabs, la exquisitez de un edificio, la vulgaridad a pocos metros, un deambular entre lo histórico, lo que supo crearse y lo que importó un pimiento rehacer.

De todas formas, mi superficialidad manda, no había chicos guapos, no era lo más común, tampoco en Praga, he de reconocer que solo en Suecia, vi mucha gente guapa, estereotipos rubios supongo, las calles no estaban llenas, salvo las zonas muy turísticas, que son bonitas, pero todo era un centro comercial, Praga imperial, convertida en Praga mercenaria, esa costumbre de hacer lo bello tienda de souvenir, los sitios con encanto ahogados al convertirse en restaurantes italianos, comida que me encanta, pero en Praga espero encontrarme otra cosa…

De todas formas lo que veo, es lo que llevo dentro, la belleza está en la capacidad para mirar, no en lo que miramos, pero me agota lo comercial, ver las mismas tiendas que en España, gente comprando para ser feliz, esa sensación capitalista que la felicidad es hermana del dinero, el capitalismo puede describirse como el paso de la búsqueda del yo, a la búsqueda de Louis Vuitton.

Pero la conversación que me quedará es rebatir que todos buscamos la felicidad, porque la buscamos otra cosa es cómo lo hacemos, pensando en una felicidad eterna tras la muerte o quizás que la muerte sea la felicidad, todo vino a raíz de un documental sobre el aumento de suicidios entre hombres en Reino Unido que salía en la BBC, todo porque uno de mis amigos, dijo que ir al sicoterapeuta es una tontería, se nos enseña a no mostrar emociones a reprimirlas, reprimir una emoción, es como talar un árbol, impedir que crezca como deba, la naturaleza no tiende a la represión solo a la fluidez, los ríos tienden a volver a su sitio natural, aunque nos empeñemos en poner urbanizaciones y presas, tarde o temprano, ella, naturaleza, cruel, cariñosa, fuerte y dominante, aparece, como la justicia en el tarot y nos pide cuentas, entonces nos parece venganza, pero ¿es vengarse tomar lo que te ha sido robado?

No hay árbol feo en un bosque, solo singular, vivo o muerto, pero a los hombres se nos enseña que solo los rectos, fuertes y grandiosos tienen cabida, no puede haber sauces llorones, solo robles, no puede haber árboles desviados creando bellas singularidades, no podemos perder las hojas para mostrar nuestra desnudez, solo lo perenne nos está permitido.

Pues quiero ser un árbol desviado, al que se le caen todas  hojas de vez en cuando, al que le salen otras, no intentar parecer un roble, porque no lo soy, ¿quién quiere la rigidez cuando sueña con bailar? jugar con el viento y que me defina el tiempo, hacia la izquierda, expandirme por un sitio  buscando la luz, ser más verde en la sombra, no dar frutos si no es necesario, simplemente aceptar que no hay que ser árboles, quizás flores, quizás arbusto, no ser un rosal lleno de espinas, ¿para qué? impresionar a los demás, no es más que la falta de valor en mi mismo, porque la sencillez, es la humildad y la humildad es hermana de la paz interior, porque si bien la felicidad puede ser inalcanzable, la paz interior aunque sea vía lexatín, se puede alcanzar de forma momentánea, saber que el equilibrio es vivir en el desequilibrio y que no importa, que crear presas para retener las aguas de la emoción, solo hará que cuando estalle se vuelva incontrolable y quizás sea bueno así, porque todos soñamos con un día en el mar, aunque hayamos sido arrastrados hacia allá, porque al librarme del peso de la represión, el sol parece más sol y el mar, más bonito

Praga Praga