Junio…

Hoy empieza Junio, cálido, mi mes favorito, el mes de las sandías, también el mes en que cumplo años, años que vienen siendo similares a los anteriores, cada vez menos pelo, menos energía…

Desayunando con un compañero hablaba de la falta de expectativas laborales, emocionales ¿para qué? y cómo todo es gris en contraposición a Junio y sus sandías. La vida tendría que ser asi, una playa, un gazpacho de sandía, un gin tonic con sandía… ¿os imagináis una vida así?

Ayer pensaba que si las parejas desaparecieran todos seríamos más felices, quizás al necesidad de ser dos, ya no tenga sentido, ¿por qué no puedo tener un hijo con alguien y vivir con otra persona? creo que todo son convencionalismos, etiquetas y reminiscencias de un pasado que condiciona, porque nos dejamos condicionar, pero el pasado ya no existe, ¿cómo puede afectarnos tanto esa ilusión?

También es el mes del gimnasio, donde todos quieren llegar estupendos para el verano, pero ya es tarde y luego vendrá la frustración y el “ya en septiembre”, ese año nuevo virtual… pero Junio siempre me gustó, así que hoy compraré sandía.