Amigos.

Esta noche sí dormí, el ventilador lo he puesto toda la noche, lo que equivale a no dormir bien tampoco, sé que soñé pero no me acuerdo y eso que esta vez intenté recordarlo, pero no hay manera. Empezaré a decir que todos llevamos 3 vidas, la que llevamos, la que nos gustaría llevar cuando estamos despiertos y las que soñamos cuando estamos dormidos, esta última es la que tiene menos ataduras, es en la que todo es posible y casualmente la que no soy capaz de recordar.

Ayer estuve con una amiga que ha tenido un bebé, es preciosa, tiene muchos mofletes que le cuelgan, ojos grandes y cuando sonríe una sonrisa amplia en la que ya empiezan a aparecer los dos dientes de abajo, le da un aire cómico y dulce. No podía ser perfecta puesto que podría ser cantante de ópera, porque cuando se enfada es capaz de llorar, tal vez berrear,  y que la escuchen sus abuelos que viven en Andalucía.

Apenas tengo amigos, un amigo se preocupa por ti, te manda whatsapp o te llama, aunque  yo eso de las amistades en diferido con cargos a la red social, como diría nuestra dama de latón, tampoco lo he entendido nunca. Es decir, no es posible quererse por una red social,  un mensajito no puede sustituir un abrazo o al menos una voz y nos hemos empeñado en amistades forzadas que se nutren de bytes de información.

Mis conocidos piensan que siempre he hecho lo que me ha dado la gana, lo cual es mentira y verdad al mismo tiempo, mentira porque hago lo que algunos de ellos esperan y lo disfrazo para que parezca que es lo que yo quiero ; también es verdad porque al final todos hacemos lo que queremos hacer, yo podría haber hecho lo que me saliese de lo más profundo de, seamos finos, mi alma.

Retomando donde quería llegar, Jaime me volvió a decir algo que lo que tdebería hacer, llamar a una “amiga” por su cumpleaños, yo la felicité por whatsapp y ahí termina todo;  él se enfada porque él sí es sociable, yo no, el haría las cosas de otra manera, a mí me sale el despecho, el ¿por qué no me quieres? surge el odio visceral de la pena de haberme sentido abandonado: es como una ola inesperada, que me arrastra, para luego irse, sabiendo que en algún momento volverá y que poco puedo hacer salvo nadar y relajarme hasta la próxima, no sé si puedo luchar contra ella, creo que es mucho más eficiente dejarse arrastrar, sabiendo que es un instante.

Soy de pequeños grupos, de amistades íntimas. Así me va en el mercado laboral pero es que no sé hacerlo de otra manera y no sé hasta que punto quiero cambiar esto.

Si bien estoy a gusto solo, escribiendo este blog, leyendo, navegando o viendo series, quizás el conflicto sea otro, y es que no acepte que me gusta la soledad:  este fin de semana estaré solo y lo veo como algo maravilloso, luego sé que me agobiaré y llamaré a Jaime 15 veces para decirle me aburro.

Y bueno, así estoy, poco inspirado pero al menos es jueves, me gustan los jueves y es 1 de septiembre: año nuevo, así que este año empieza en uno de mis días favoritos :).

 

 

 

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