Luz

Cuando era pequeño me llamaba mucho la atención el fuego, prendí fuego a unas cortinas, una vecina llamó a mi madre, también hice lo mismo con la máquina de coser, me metía en los armarios con velas para ver amanecer. Sobreviví sano y salvo, supongo que con unas buenas tortas por parte de mi madre.

Luego supongo que esto nos pasa a muchos, me encantaba y lo sigue haciendo mirar al cielo estrellado, donde las pequeñas luces se imponían tenues a la oscuridad o me imaginaba cuando iba en el coche la vida detrás de las luces que había encendidas. Todo esto tiene un nexo de unión, la luz.

Ayer en el trabajo intenté pensar de otra manera, salir del cubículo reducido en el cual me meto, la creatividad es la única manera de ser distinto de una forma sana, pero esa creatividad debe salir de la parte más luminosa que tenemos, porque cuando lo que hacemos, lo hacemos para llamar la atención, como medida de socorro y no como posibilidad para nuestro propio desarrollo, entramos en la espiral de sentirnos especiales y esto conlleva casi siempre el ser incomprendido.

No se me ocurrió nada, aún así estoy satisfecho, es mejor intentar las cosas, que quedarme en lo establecido, porque lo creado ya está y siempre podemos recurrir a ello.

Luego ya tampoco pasó mucho más, mis compañeros siguen en la espiral de críticas unos a otros, otros a los jefes, a veces participo, pero la verdad es que me aburre ese tema, no porque no pase, sino porque llevamos tanto tiempo, que hasta la ira que siento se ha apagado, no podemos mantener el fuego que produce nos produce una situación determinada por siempre, porque terminaríamos quemados.

En el viaje para la sicoterapeuta, me vine con una amiga, que empezó diciendo que le gustaba su trabajo, para terminar con un si me pagan más me voy, me pareció incoherente en su momento, ahora lo pienso ¿de qué sirve la coherencia? No es precisamente una gran virtud, que para mí son la esperanza (y es peligrosa), la integridad con uno mismo y la capacidad de dar y recibir amor. Puede que hoy desayune con ella, me gustaría no hablar de trabajo, porque es un fuego que ya no me interesa y la luz de este, me resulta cada vez más oscura.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s