Noviembre

Hoy te despido Noviembre, anoche encendí una vela, no sé que decirte, porque eres un mes extraño, la antesala de las navidades, del fin de este 2016. que fue un bonito número. Entonces entrará 2017 glorioso como todos los principios de año, llenos de sueños, proyectos e ideas, la mayor parte abandonadas en el período de año nuevo a reyes.

Este año para los reyes pediré un nuevo trabajo o que me despidan del mío,  me pagan bien, para lo que hay en el mercado, pero las cárceles más peligrosas son estas, las que me drenan la energía, me la absorben como un parásito.

Todavía tengo ganas de llorar, es curioso como el amor duele, desde mi curso de sicoterapia, soy un fiel defensor de él, porque es el único capaz de cambiarlo todo, es el caleidoscopio capaz de convertir los momentos malos, en un mandala geométrico triste, pero bonito. La tristeza no es una enemiga, cuando respetada, siempre que la angustia, que representaría será el grito de Munch, no se una, porque sería como conducir ebrio, donde alcohol es la angustia. En este caso yo soy alcohólico en rehabilitación.

El tener un carácter como el mío, tiene una ventaja que acabo de descubrir ahora mismo, el querer abandonarlo, mis personajes, están aquí, no me hablan, no hace falta, mi mente parlotea continuamente con cosas que podría hacer y que no hago. Lo que viene a pasar es que cuando las hago el resultado en muchos casos no es lo esperado y me meto en esta maravillosa espiral de frustración,. similar a cuando lo imaginaba. Salvo mis centros de cactus que me quedaron preciosos. Por eso son importantes las pasiones, descubrir que se nos da bien y trabajar en ello, porque así los resultados serán buenos, bellos, quizás mi futuro sean los centros de cactus.

Por lo demás ayer fue un día triste y gris, dos reuniones, una de las cuales fue algo surrealista, alguien poniéndome a prueba, como si realmente su prueba me importara, hasta mi ego en determinados momentos se angustió por el aburrimiento inimaginable de la situación. Ponte por encima si quieres,  pero si me vas a follar, hazlo bien y este punto no es que me vaya demasiado… Teorizadores como yo, que se leen un libro y creen que dominan la materia,  como si leerse El Secreto que convirtiera en doctor de física cuántica, eso tampoco quita la inteligencia de mis interlocutores, que podrían y probablemente así sean, inteligentes, pero también es verdad que ya poco me importa.

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29 2016

Hoy es el peor día del año, hoy es un aniversario como ayer, pero negativo. Hoy murió ya no recuerdo el año, mi tía. Cómo me he hubiese gustado que fuese de otra manera, que la reacción a la quimioterapia no la hubiese matado. Todos los recuerdos al escribir afloran, yo llorando en el sofá viejo en el lavadero de casa, mi perro intentando consolarme, por eso siempre querré a lo que los demás llaman chucho, porque en el momento más duro de mi vida, él estuvo ahí y solo podía estar él, porque el resto de mi familia también echaba de menos a esta persona que por siempre será tan especial en mi vida.

Sé que la muerte, no acaba nada, que es el olvido el que lo hace,  y no puedo olvidarte. Siempre estarás aquí, porque nunca podré dejar de echarte de menos.¿ Cómo olvidar a quién tanto me quiso? Siempre he sido bueno uniendo palabras, pero ahora no me salen, estoy en modo automático. El dolor es en muchos casos el postre que nos reserva el amor,  pues solo el primero puede causarlo de esta manera: como dice la canción de Jonh Grant, es como un glaciar moviéndose a través de mi, creando valles profundos.

El sufrimiento uno de esos personajes, Ysis, probablemente me hace pensar en el cómo hubiese sido mi vida si, pero fue no. Aquel día fue no. Fue un punto y aparte, la muerte es siempre un punto y aparte, el final de un capítulo. ella está aquí para demostrarnos nuestra insignificancia, para decirnos aprovechad la vida.

Te quise tanto, tita, y esa sensación siempre estará aquí, porque estoy llorando mientras escribo esto, porque ese glaciar sigue moviéndose dentro de mi, y no puedo evitar el pensar que te lo mereces, porque la vida no es justa, nunca lo fue y no lo puede ser. ¿Por esto creamos a Dios? Para pensar que loas adiós jamás son definitivos.

Pero tú, siempre estarás en mí, esa sonrisa, esos regalos, ese cariño, el amor que siempre te tuve y que jamás pude decirte, ¿acaso importa? ¿qué son las palabras sin actos y por qué un acto vale menos que sin palabras  que lo acompañen? Y aún sabiendo que no siempre fueron buenos mis actos hacia ti, quiero que sepas que siempre estarás viva en mí, porque no puede ser de otra manera, porque el amor trasciende a la muerte, de la única forma que puede: el recuerdo.

 

 

Aniversario

Hoy J y yo hacemos un año. Ha sido un año corto como vienen siendo los años a partir de una edad. El tiempo vuela, esa manida frase es una realidad y hay tantas “parece que fue ayer”, “cómo pasa el tiempo” “te acuerdas de”… Una sucesión casi infinita de frases clichés que vienen a decir lo mismo, el tiempo es el predecesor a la muerte.

Ayer estuvimos en Verdecora y en Ikea, hice un  par de centros con cactus preciosos, esta es mi nueva faceta, el intentar hacer, dejar de pensar, porque pensar como dijo Wilde, es una enfermedad te puedes morir de esto como de cualquier otra cosa. El resultado me gustó bastante, ahora he subido la foto.

Así que creo que esto de intentar decorar me gusta, de hacer las cosas bonitas, pero de verdad, no buscando el momento perfecto, puesto que este no existe por mucho que lo busque, pensar a mí me equivale a insatisfacción, a analizar como puedo mejorar y esto, no sirve de mucho si al final no ejecuto. Nunca pensé que en el pragmatismo pudiese encontrar la paz.

Así que pasan los años rápidamente, quizás porque haya estado en el pensamiento y entonces tengo la sensación, como un bonsai, de que he crecido poco, pues en la naturaleza salvaje, todo crece en un caos ordenado y cuando se dan las condiciones, las plantas florecen, los animales se reproducen,  no hay que retrasar el crecimiento mediante acciones, en mi caso, pensamientos. Quizás deba comprar un bonsai para recordarme eso,  que pensar sin hacer solo me limita.

En cualquier caso aquí esta mis centros de cactus, para recordarme qué hacer es la cúspide de pensar y que los aniversarios han de venir cargados de sueños pero también de realidades pasadas.

botanico

 

Convenciones

Ayer estuvimos en una convención de mi empresa, un día en el que nadie asumió las responsabilidades de haber bajado en varios millones la facturación e intentarnos decir que no pasa nada, la teoría de que todo es cíclico y que volverás a estar arriba sin más, como si las empresas no cerraran.

Luego ya lo típico, los que sabes que van a beber se ponen a beber y la verdad, es  que los más inteligentes para mí, se fueron pronto. Yo me fui a la hora prevista.

Mi teoría sigue en pie, la gente no está ahí por su talento, está ahí por que saben escalar de diversas formas. Yo en la última reunión me puse a hacer un dibujo en un folio, era un aburrimiento inimaginable. No soy de finales sin desarrollos a estas alturas de la película de mi vida: sé que querer, no es siempre poder, así que o hay unos pasos a seguir, o me interesa tanto como un sujetador con relleno.

La decadencia del grande, tiene su punto cómico, sino fuese porque yo estoy dentro. Intentar aparentar que no está pasando nada, cuando se está derrumbando, como cuando empezamos una relación y estamos felices, y a las dos o tres semanas, nos dicen que prefieren ser nuestro amigo y actuamos con una normalidad con suerte bien fingida, pero por dentro nos carcome, en mi caso un “me quedaré solo” “qué he hecho mal” etc, como si fuese culpa mía que el otro fuese un gilipollas o un putón verbenero, que se me ha dado el caso, también el de buena gente, no puedo gustarle a todo el mundo. En el caso de mi empresa al menos manifiestan, que los otros son siempre unos capullos.

Y así como veo a mi empresa una especie de Miley  Cirus, un intento de reivención, de ser admirada, a ser defenestrada y ella comportarse como si nada pasase, aunque quizás y esto espero, se encuentre con un Wrecking ball por el camino y vuelva a subir, aunque mi plan de irme sigue en pie.

Respeto

Creo que  nos resulta complicado aceptar otros puntos de vista ajenos, como si esos puntos de vista (hola, Sr  Miedo) pudiese alterar los nuestros, como si fuésemos una constelación y los puntos de vista, fuesen las estrellas  que nos dan forma. Lo cual es completamente absurdo, puesto que no tenemos los mismos puntos de vista a lo largo de nuestra vida.  Lo de los pensamientos y nuestro apego a los mismos, siempre me ha parecido brutal, algo inmaterial, inexistente, gobierna nuestra vida.

Yo que soy emocional, creo que es lo “supramaterial” lo que gobierna nuestras vidas, es decir las personas cercanas, las personas a las que queremos y el contacto con ellas, deberían ser las estrellas de nuestras constelaciones. Pues serán ellas, las que mantendrán alejadas la oscuridad en los momentos que seguro llegarán.

La única respuesta posible es el cariño, el amor entendido como tal, pero para que esto surja, debemos entender a las estrellas cercanas, ver su luz, porque todos la tienen y dejarlas ahí, porque las estrellas no cambian unas por deseos de las otras, no puede haber amor donde hay intento de cambio. Será entonces cuando las fuerzas gravitatorias, jugarán a nuestro favor, formando un sistema equilibrado, yo me apoyo en ti, y tu en mí. Y cuando las tormentas solares lleguen, nuestras estrellas vecinas, estarán ahí, luminosas para nosotros, recordándonos que su luz, no depende de la nuestra, así que da igual que nos apaguemos un poco o empecemos con pequeñas explosiones porque ahí siguen.

Abrirme al AMOR me resulta complicado, porque empiezo con juicios, con Ysis, y esto no me sirve para nada, no vamos a cambiar a los demás, solo podemos cambiar nuestra percepción sobre ellos, es un ejercicio complicadísimo, pero empieza por un punto, entender que nuestro punto de vista, es eso y no una ley inviolable.

 

Ysis

La Bromelia se está muriendo, ya hablé sobre mi nulidad para las plantas, espero que con las “lenguas de suegra” se me de mejor porque son muy resistentes. Las regaré una vez a la semana como a las orquídeas, pero ni el poto me está echando hojas nuevas.

Es curioso como no he recibido las virtudes de mi madre en esto, al igual que sus ojos verdes. A ella se le dan muy bien las plantas, es de coger un esqueje y voilá una planta nueva. Yo creo podría catalogarme de mutante, y matar las plantas que se me acercan, extraño poder y poco práctico.

Ayer en la sicoterapeuta identifiqué varios monstruos interiores, uno de ellos lo llamo Ysis, es el más cruento, Y si hubiera, Y si …. y este es muy demoledor, porque me da ansiedad incontrolada, siempre proviene de un error o la posibilidad del mismo, de la sensación de haberme equivocado y no poder permitirme hacerlo. Sé que soy humano, y que por ende, tengo derecho a equivocarme, pero parece que hay una parte en mí, que piensa que un error es algo catastrófico, algo de consideraciones cósmicas, por lo que me gustaría integrar, que “equivocarme es parte del proceso de aprendizaje” y por otro lado el pensamiento egotista de “el mundo va a pararse por mi error” como si todo el mundo se viese afectado o fuese un desgraciado. Así que me encontré con 3 personajes interiores, Lágito, Ysis y Diva, de esta hablaré en otra ocasión.

Dicho lo cual, es complicado ser yo, pero al menos ya estamos a miércoles, ante una semana que viene más corta por haberle arrancado el lunes y luego Londres y el museo del Diseño, tengo muchas expectativas puestas en ese sitio, como si fuese algo que cambiará mi vida, una reconexión con la pasión, aunque no sé si esto lo escribo yo o otro de mis personajes, tampoco me importa, porque esto sí me apetece, ver a J, al que siempre he dicho que anda como la reina de Inglaterra, pasearse por esas calles… Yo quiero ir al. Tate y al museo del Diseño, J al British, aquí si hay una discrepancia, el es más clásico, yo tiendo a lo moderno, pero sobre todo por que me gusta el color y el juego del mismo, los contrastes. Ir a Bloomsbury  y pensar que por allí andaba Virginia Woolf.

Despertarse.

Hoy me desperté a las 3.30 más o menos, no me gusta nada esa hora por “El exorcismo de Emily Rose”, es de las pocas películas de miedo que me angustió. No soy fácilmente asustadizo por este tipo de cosas en cambio las de sangre y casquería me revuelven el estómago. He de reconocer que desde Las Horas, no ha habido una película que me haya impresionado, algunas escena de El viaje de Pi o Chihiro.

Lo de despertarse me resulta curioso, no me despierto a lo que debería (si es que existe tal obligación) a las emociones que antes me resultaban agradables como los libros o las películas. La última vez que estuve en el cine fue con J para ver Doctor Extraño, y sí está entretenida, pero el final es demasiado surrealista, quizás por darle sentido al título. Entretenida sin más.

Es como la necesidad irme al extremo, cosa que sé que me hace daño,  solo los extremos producen emociones en mí, esto es obra de “Látigo”,  porque estoy condenado (curiosa elección de palabra) a vivir en lo cotidiano y claro, esto es algo que no puedo soportar, ¿que es de una vida sin emociones?

Lo que no sé si volveré es a dormir una noche del tirón, llevo bastante tiempo así, en que durante la noche me despierto, para luego al rato volverme a quedar dormido, lo bueno es que no me angustio, me dejo estar, pero siempre vuelven esos pensamientos recurrentes sobre el trabajo y esto sí es una condena, creo que debo pedir el reloj por los 5 años en la empresa….