Supersticiones y Rituales

Hoy un gran día para supersticiones y rituales, porque hay que empezar el año con buen pie. Pero ¿qué es empezar el año con buen pie? Esta es la pregunta que me debería plantear.

Tengo mis rituales, algunas desde hace muchos años, sobre todo con encender velas la última noche del año, esto si lo haré por supuesto. Luego las uvas, que es lo típico, brindar porque es lo mejor que se puede hacer para empezar el año nuevo también ponerme alguna canción que me gusta. Con todo esto espero atraer la suerte y luego la parte lógica me dice, que los años, son una invención humana, una forma de intentar paquetizar nuestra vida, como si la vida fuesen tetrabricks de leche, y coges uno o bien por año nuevo o bien por día de cumpleaños y cuando se acaba coges otro, con suerte. La generación o la invención del tiempo va de la mano con la neurosis humana, el pensar que hay tiempo o que no lo hay, es lo que me genera el mayor grado de estrés.

Luego están los própositos, que es una forma de mentirnos, porque al final, las cosas se hacen o no se hacen, no es cuestión de proponérselas, es cuestión de hacerlas. Y los pensamientos, aquí vuelve la neurosis, no modelan los kilos que tenemos, al menos no creo que haya ninguna ciencia tras esto tipo repetirse frases a lo Louise Hay,  o nos hacen ganar más dinero, es decir, todo es cuestión de acción. Y quizás este sea el principal próposito de este año, pasar a la acción en diversos frentes. Quizás para esto necesite algo de ayuda profesional, aunque ya la tengo vía sicoterapeuta. Porque me quiero volver a Málaga, ayer respiraba aire limpio aquí, temperaturas agradables y cuando pasé por el paseo marítimo y vi un último piso, con luces navideñas, dije: aquí podría vivir con J y ahora estaríamos tan bien en el sofá.

Anoche discutía eso con mi amigo N, que la vida para mí ya es estar rodeado de gente que te quiere y a quien querer, no es el dinero lo que la hace grande, lo que nos hace grande es el amor y sus consecuencias, es el saber que estás seguro porque alguién vendrá a rescatarte cuando lo necesites y también saber que cuando alguien te necesite estarás ahí, no por obligación, sino porque sabes que es donde quieres estar, a pesar de que no son los mejores momentos.

2016 me ha dejado este último regalo, esta consecuencia, que al final, solo nos queda el amor entre nosotros.

2016

Querido 2016,

Hoy es prácticamente el último día del año, ya todo está practicamente hecho, saldré antes de trabajar, llegaré a casa y cogeré el AVE a Málaga. Donde ya me espera una amiga para irme a cenar.

Has sido un gran año, he avanzado bastante, recordaré que en 2016 me quité la ortodoncia, volví a sonreir sin miedo,  viaje a San Francisco, Londres, Repúblicas Bálticas y por España. He estado mucho tiempo con J, mi caballito, el cual fue un regalo de 2015, pero que tú 2016 has preservado incluso aumentado mi cariño, mi amor, hacia él.  El momento culmen fue en su pueblo, una noche que no podía dormir, me entró ansiedad, entonces me amolde a su cuerpo, lo abracé, sentí su cálida espalda sobre mi pecho, mis manos, acariciaban su barriguita, su calor, disolvía lentamente, como el sol lo hace la niebla, lo que sentía, ese miedo a mi trabajo, que ahora se acaba. Volví a dormirme, entonces, sabes que el amor, era eso. Porque donde hay amor, el miedo, ni se asoma.

Los princiaples contras han sido, que económicamente no he ahorrado nada y sobre todo la depresión de mi madre, esto fue el mayor shock que he sufrido. Pero dentro de ese shock, abracé a mi madre y la dije que la quería mucho, ese momento, fue épico. Todos mis personajes, se rindieron, lo que brotaba, no era por mí conocido, era el fin de una época y el comienzo de otra. El manifestar algo, el soltarlo y dejar de ser preso de ello.

A nivel de salud, salvo esto de despertarme a las 5 de la mañana, no he tenido grandes problemas.

En lo sicológico, no sé si he avanzado mucho, sí algo, me he vuelto más directo, me atrevo a pedir a veces lo que me gusta, como por ejemplo el sueldo del trabajo que empiezo en Enero, o mandar emails, sin dar muchas vueltas a clientes como Inditex o escuelas de negocio. También ha habido algo de más fuerza, menos miedo en algunos momentos, si bien, mis personajes, que ahora ya tienen algunos nombre, han sido desenmascarados, ahora me tocará sentarme con ellos, para pedir una tregua lo más definitiva posible.

Donde más he flaqueado ha sido en la amistad, he conocido a poca gente, he quedado mucho menos, he socializado más bien poco. No he conocido a nadie salvo quizas a M.E que la he conocido algo mejor, pero tiene novio, así que no quedamos todo lo que me gustaría. También aquí el que los fines de semana sean para J la mayor parte de ellos, es normal que me limite mi tiempo.

También, al final, como en las películas, el desenlace del trabajo hace que entone 2017 de otra manera, con miedos y con esperanzas, con dejar atrás, esa facturación que no me gustaba, esos procesos de búsqueda que no podía ejecutar por limitaciones de financiero, el depender de un equipo de internacional, al que nada le importas….

En cualquier caso, has sido un gran año, porque me has dado lo máximo que puede un año dar, amor. Pensamos que la riqueza la da el dinero, pero no es tan sencillo, el dinero es una medio para facilitarnos la vida, pero es el amor, el que dictará la dicha de nuestra vida. Lo material, al fin y al cabo, salvo para unos cuantos iluminados, solo genera miedo a perderlo, ya sea un estatus, una casa, o incluso que nos arañen el coche que nos acabamos de comprar. Pobres somos aquellos para los cuales la felicidad depende de algo que podamos perder. Gracias, 2016.

Acabar

Hoy me desperté a las 5 y poco, no pude volver a conciliar el sueño y me acosté a las 12, creo que iré al médico, porque no quiero seguir durmiendo tan poco. Ya ha acabado el año realmente, hoy es 29 de Diciembre, el 29 no me gusta, pero casualmente hoy es mi santo. Hoy es el día en el que David emerge en el calendario. Hoy me gusta recordar que David venció a Goliath.

No entiendo que tenga que estar 30 días en mi trabajo, que haya que dar ese tiempo, porque ya no estoy allí,  ya ha dejado de ser mi problema para convertirse en problema de otro, es curioso, como utilizo de forma subconsciente la palabra problema.

2016 acabó con la maldición de mi trabajo, ayer cuando hablé con recursos humanos, saqué todo el dolor que llevaba dentro, todas mis frustraciones, mis comparaciones con compañeros que se supone a mi mismo nivel pero con salarios más altos, con ordenadores portátiles, con teléfonos de empresa y yo allí, como el niño que juega con adultos, al que tratan como si no jugase de verdad, solo para entretenerlo, como decimos en Málaga, de cascarilla. Siendo justo, también dije que en lo personal se me había tratado muy bien, incluso me preguntaron que si había otro proyecto distinto me podrían llamar, dije que sí.

No se han unido lo personal y lo profesional, yo estaba recostado en la silla sintiendo todo esa presión que estaba ahí, en mi estómago, queriendo aflorar, como un alien, que sería capaz de devorar al que tengo frente a mí, saldría y lo devoraría, lo llevaría a ese bosque oscuro en el con más frecuencia de la que debería me encuentro y lo dejaría allí, sumido en la tristeza que tan familiar me es.

Pero esa tristeza, a veces es visitada por esa extraña virtud o maravilloso defecto que hay en mí, la frivolidad, la superficialidad, porque ella me saca de las profundidades, para llevarme como su nombre indica a la superficie, a volver a respirar, a teñir de rosa, el bosque oscuro. Y durante la cena me reí bastante, con mi amiga N, era tan divertido, pues somos tan eneagrama 4 los dos, ella en su drama y yo mirándola y pensando ¡qué “pedrá” tiene”, pero podemos hablar y decir lo que pensamos, el cortar las censuras y pasearnos por la verdad, pero sin entrar demasiado en ella. Eramos 6 en la cena fue muy divertida.

Hoy me desperté a las 5, y pensé en J, en que lo habría despertado, y habría hecho la cucharita, porque lo quiero, es maravilloso tener esta sensación, de poder afirmar que ahora no estoy solo, que hay gente en mi universo, que mis agujeros negros seguirán ahí, pero hay campos gravitacionales poderosos, como para que no puedan absorberme

Suenan Las Horas, porque son siempre las horas, las horas entre nosotros, las que hacen que la vida recobre sentido,  la vida es sobre socializar, estar con gente, querer y ser amados, no sobre virtualidad y soledad, no sobre tirarnos horas frente a un televisor o un ordenador esperando que pase algo, que difícilmente pasará ahí, porque las cosas importantes suelen ser compartidas.

 

Fisionomía de lo pequeño

La vida está compuesta de átomos, y estos de micropartículas, pero yo solo veo lo grande, el exceso, el pensar en el nuevo trabajo y ver que saldrá mal, sin explicación alguna y me lleno de miedos, a pesar que que el que tenía no lo quería. Contradicciones.

Pero ayer en sicoterapia me quedé extrañado, desencajado. No existe el miedo, existe el miedo a algo, es decir, no debería decir “tengo miedo” y sí “tengo miedo a que mi nuevo trabajo salga mal porque supone un problema con quedarme en Madrid, pero estas suposiciones tampoco son ciertas, porque la primera es una adivinación, pero la lógica no vencerá al subconsciente, el niño solo puede correr del ogro.

Pero un tengo miedo, sin más, no es verdad, es un término abstracto e inexistente.Es ese algo lo que lo condiciona, lo que lo hace estallar, lo que lo produce. En el caso del trabajo, tendría algo, porque podría o ir a Málaga o a Logroño y recuperar lo que quiero, a J o a mi familia y amigos, amigos para mí especiales, que en Madrid no he sido capaz de encontrar.

Podría abrazar a J o a mi sobrina, y fundirme ahí, porque solo el amor me tranquiliza, el amor pequeño, el abrazo, el contacto físico,  el sentir lo más cerca posible a alguien, el llorar pero consolado por el calor de otra persona.

Mi universo ha empezado a colisionar, las estrellas brillan, los agujeros negros intentan absorber la luz, pero un abrazo un simple abrazo, que calme mi sensación de soledad, lo congela, ni mis agujeros negros son capaces de absorber la colisión de dos cuerpos, es la fusión  de dos personas me produce la paz  y entonces miro mi casa ahora mismo, veo las plantas, la postal de Amy, el pequeño Mondrian, el cuenco tibetano, pero no hay nada que me abrace. Las lagrimas en los ojos, los mocos en la nariz, el café medio frío.

No he conocido a nadie en 2016, me he encerrado en mí, no he salido entre semana, todo el tiempo en casa, viendo series de las cuales ya me saturé, mi vida se ha convertido en un ir y venir al trabajo, hablar con J antes de que el juegue y ver pasar las horas, sin más. En 2016 no he mirado al vida a la cara, me he quedado en la crítica, en la queja, y eso que me ha tratado bien. Me levanto angustiado, cabreado ¿puede ser de otra manera? ¿Puedo levantarme feliz sabiendo que el regalo que es la vida, lo estoy malgastando gran parte de mi tiempo?

 

Trascendencia

Hoy ya es casi fin de año, una semana que empieza en martes, con todo puesto en el viernes, pero hoy si todo va bien, diré que me voy en mi empresa. El año empezará en la misma, pero Enero lo terminaré en otro sitio.

Mi carácter nervioso, ayer hizo que me tomara un lexatin para poder dormir, funcionó, es maravilloso poder conciliar el sueño a pesar de mi mente, parece que la resiliencia no es una de mis estrellas particulares.

Ayer sí estaba muy nervioso, no sabía que hacer para mantenerme ocupado, por la mañana con dos amigas tomé café. Y estaba tan a gusto, era sentirse en casa. Sé que quiero volver a Málaga y que quiero estar con J. Sé que estas son ahora mismo las cosas más importantes, Málaga con lo que representa, J y lo que es.

Una de ellas, que triunfará profesionalmente y puede que en breve esté o en Londres o Quebec, le han detectado un carcinoma, me pareció brutal que un simple punto en la cara, vayas a un dermatólogo por otra cosa y lo vea, como un el halcón es capaz de visualizar su presa. Esto será nada, se extirpa y ya, pero solo la palabra maldita, nos hace acojonarnos.

Sin embargo, mi otra amiga, está embarazada de mellizos, no lo quiere decir mucho, porque no ha pasado el tercer mes, pero todo va a salir bien y su sueño tras varios intentos de fecundación se va a cumplir, ella para mí es un ejemplo, dejó el marketing y no sabía a que dedicarse, hasta ahora, que sabe que quiere ser sicoterapeuta y ayudar a los demás.

Entonces lo verbalicé, dije que a mi también me gustaría ayudar a los demás, en este caso a los niños y adolescentes, a aquellos que sufren acoso, porque es un tema que me llega, me pongo a llorar cuando veo noticias, como que a un niño de 9 años  lo machacan sus compañeros por maquillarse de princesa, con  esta carta:

“Os voy a explicar lo que me molesta y me enfada. Que os burléis, que digáis cosas feas, que uséis palabras bonitas como insulto, que escribáis cosas feas de mí y sobre todo que os riais de mí. Todas estas cosas me hacen sentir mal, triste, enfadado y solo. Siento que no tengo amigos, ni amigas y no me gusta. Querría ser amigo vuestro y que me tratéis bien. Me ayudaría a sentirme mejor”

¿Cómo hemos podido llegar a este extremo? Un simple niño de 9 años, porque en un momento decidió salirse de un papel, como en una obra de teatro. Entonces mi alma se parte, mi nudo en el estomago se crea, y se me saltan las lágrimas automáticamente. El mal y sus formas.

La sensibilidad es machacada, el derecho a ser lo que uno quiere ser mancillado, y ganan los verdugos, la víctima ha de irse del colegio. Solo una sociedad enferma permitiría esto, y nosotros como sociedad lo permitimos.

No sé como podría ayudar a estos niños, no lo sé, pero me gustaría. Porque solo, con ayudar a uno, mi vida tendría más sentido, sé que algo sería distinto, ese sentido de trascendencia en la pirámide de Maslow, sería, creo que por primera vez visitado.

Y quizás, el dejar de estar mirando hacia dentro, donde en la mayor parte del tiempo veo tinieblas, sea capaz de ver luz, de ver que solo cuando queremos a los demás, cuando los respetamos, también nos queremos a nosotros mismos y nos respetamos a nosotros mismos, ir a la inversa,   dar aunque no se tenga, para recibir, quizás las emociones, no sigan las leyes económicas, quizás no haya que tener o creer que no se tiene, para dar. Quizás se pueda acariciar a alguien un domingo al despertar, una mañana de invierno, y dar un beso en la nuca, aunque no nos queremos a nosotros mismos, y que ese beso sea verdad.

 

Miedo

Ayer nombraba mis agujeros negros principales, uno de ellos es el miedo. El miedo es como una tormenta gélida, paraliza, encoge,  minimiza, no conozco forma de pararlo, como no puedo parar la tempestad, solo resguardarme de ella.

No puedo pararlo con pensamientos, quitándole peso, porque no es racional, es como intentar hablar con un bebé de meses para pedir que se calme, la única solución que se me ocurre es que un abrazo puede calmarlo, solo el amor, como siempre he defendido, puede hacerlo. De las herramientas que tengo, creo que ninguna me servirá frente a él ni la capacidad de expresarme con palabras, la posibilidad de unirlas, la consciencia cada vez más mayor de mi mismo, mi capacidad de análisis, mi fidelidad.

Quiero encontrar otra herramienta para no dejarme llevar por esto, sé que correr lo calma, pasado un tiempo puesto que el miedo al final es una forma de energía como cualquier otra, que se alimenta de mí y que si tengo poca, él no será lo suficientemente fuerte.

Lo ideal en estos momentos  sería tener Fe, en que pase lo que pase sobreviviré y si muero, dará igual entonces, este miedo es tan primario, a que me faltará comida, que me veré abandonado, sé que es irreal, pero no puedo luchar contra él, como el ciervo no puede hacerlo contra el león, solo puedo huir, quizás correr como he puesto antes, sea la posibilidad de momento.

Sé que la mente es invulnerable, no puede ser modificada desde fuera, que todo, como en Matrix es una concepción mental, ¿qué puede destruir mi  mente? Quizás este enemigo sea demasiado poderoso ahora mismo, en cualquier caso es la alianza miedo con catastrofismo lo que hace este agujero tan agresivo. He de buscar formas de desdramatizar, sé que la exageración puede ser una de ellas, en la enfermedad a veces se esconde la cura, sé que imaginarme la situación catastrófica y luego pensar que un meteorito me caerá encima, me hace al menos sonreír….

Calorías

Es lo más  grande que tiene la Nochebuena sin duda, no lo más bonito, pero si lo de mayor tamaño.  Hoy sin duda es de los días más tristes, porque las calles están vacías y esta imagen de tristeza, no me gusta demasiado.

El día de Navidad es muy contenido, al contrario que el de Nochebuena, donde había un trasiego de ir y venir que siempre he encontrado fascinante, ayer quedé con un amigo sobre las 7 y era sorprendente, ver las calles prácticamente vacías, solo los chinos abiertos, pero aún así había en algunos bares gente brindando hasta el cierre. Gente con un par de copas de más con un sombrero de Papa Noel y un cubata en la mano. Al final, puede que esto sea la Navidad un motivo para celebrar con las personas que más quieres algo.

Aunque esto se puede hacer cualquier día del año, pero si no se fija en el calendario, no existe. Necesitamos puertos donde volver durante la tormenta y este es uno de ellos. Lo que más daño me hace, es pensar que nadie me quiere, el verme desprotegido ante una realidad que en muchos casos veo cruel y en pocos casos amable. Luego, pienso en los ¿para qué pienso que todo va a salir mal? ¿Es este catastrofismo lo que me limita? Hay sentimientos que lo hacen y  mucho uno que tengo advertido: la vergüenza, el ser incapaz de entrar ayer a un bar y decir, ¿a qué hora cerráis? Mi amigo lo hace sin problemas, a mí me cuesta bastante.

Entonces es cuando veo toda mi estado cosmológico, quizás cosmoilógico. Lleno de limitaciones, de personajes: miedoso, catastrófico, débil, incapaz, vergonzoso, envidioso, dependiente en exceso. Estos son mis grandes agujeros negros, donde las estrellas serían, una capacidad de expresarme con palabras, la posibilidad de unirlas, la consciencia cada vez más mayor de mi mismo, mi capacidad de análisis, mi fidelidad ¿Pueden estas pequeñas estrellas luchar contra esos agujeros negros? ¿Puedo como Sebastian en La Historia Interminable, con granos de arena reconstruir un reino más pacífico, más luminoso? Y al escribir esto suena WWIII y me entran muchas ganas de llorar, un nudo en mi estómago, diciendo suéltame, deshazte, fúndete, entrégate a mi. Entonces tal vez unos agujeros se absorban entre sí, y las pequeños David, ganen la batalla a esos Goliath.