Fisionomía de lo pequeño

La vida está compuesta de átomos, y estos de micropartículas, pero yo solo veo lo grande, el exceso, el pensar en el nuevo trabajo y ver que saldrá mal, sin explicación alguna y me lleno de miedos, a pesar que que el que tenía no lo quería. Contradicciones.

Pero ayer en sicoterapia me quedé extrañado, desencajado. No existe el miedo, existe el miedo a algo, es decir, no debería decir “tengo miedo” y sí “tengo miedo a que mi nuevo trabajo salga mal porque supone un problema con quedarme en Madrid, pero estas suposiciones tampoco son ciertas, porque la primera es una adivinación, pero la lógica no vencerá al subconsciente, el niño solo puede correr del ogro.

Pero un tengo miedo, sin más, no es verdad, es un término abstracto e inexistente.Es ese algo lo que lo condiciona, lo que lo hace estallar, lo que lo produce. En el caso del trabajo, tendría algo, porque podría o ir a Málaga o a Logroño y recuperar lo que quiero, a J o a mi familia y amigos, amigos para mí especiales, que en Madrid no he sido capaz de encontrar.

Podría abrazar a J o a mi sobrina, y fundirme ahí, porque solo el amor me tranquiliza, el amor pequeño, el abrazo, el contacto físico,  el sentir lo más cerca posible a alguien, el llorar pero consolado por el calor de otra persona.

Mi universo ha empezado a colisionar, las estrellas brillan, los agujeros negros intentan absorber la luz, pero un abrazo un simple abrazo, que calme mi sensación de soledad, lo congela, ni mis agujeros negros son capaces de absorber la colisión de dos cuerpos, es la fusión  de dos personas me produce la paz  y entonces miro mi casa ahora mismo, veo las plantas, la postal de Amy, el pequeño Mondrian, el cuenco tibetano, pero no hay nada que me abrace. Las lagrimas en los ojos, los mocos en la nariz, el café medio frío.

No he conocido a nadie en 2016, me he encerrado en mí, no he salido entre semana, todo el tiempo en casa, viendo series de las cuales ya me saturé, mi vida se ha convertido en un ir y venir al trabajo, hablar con J antes de que el juegue y ver pasar las horas, sin más. En 2016 no he mirado al vida a la cara, me he quedado en la crítica, en la queja, y eso que me ha tratado bien. Me levanto angustiado, cabreado ¿puede ser de otra manera? ¿Puedo levantarme feliz sabiendo que el regalo que es la vida, lo estoy malgastando gran parte de mi tiempo?

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s