Rayuela: Frases que me han marcado.

Sólo los superficiales se conocen a sí mismos. Oscar Wilde.

Hay que poner las cosas en su sitio, no dejarlas donde están. No recuerdo donde la leí, ni el autor/a

Lo que está bien está bien, lo que está mal, está mal. Leído en una columna de Maruja Torres.

El verdadero amor es incondicional. Carlos, Curso de psicología práctica para la vida.

Tienes derecho al bocadillo de mortadela. (refiriéndose a nuestra libertad para elegir desde los miedos).   Carolina Garcés, Psicoterapeuta.

Te estás poniendo muy gordo, si sigues así… Maestra en 6 de EGB

La vida tiene muchas espinas. Mi madre.

Siempre hay un tiesto para una maceta. Mi madre.

Querido Leonard  Mirar a la vida a la cara.. siempre hay que mirarla a la cara. Y conocerla por lo que es… así podrás conocerla, quererla, por lo que es… y luego, guardarla dentro. Leonard guardaré los años que compartimos, guardaré esos años, siempre. Y el amor. Siempre. Y las horas…”  Las horas 2002

No se puede encontrar la paz evitando la vida. Las horas.

No hay oscuridad tan profunda que una simple vela no pueda acabar (o algo similar) Dragones y Mazmorras.

Los te quiero

Llevo dándole vueltas a los “te quiero” desde hace tiempo, sobre su existencia o inexistencia,

Hace tiempo llegue a una definición de amor que me parecía completa:  “Yo soy yo, tú eres tú. Yo no vine a este mundo para vivir de acuerdo a tus expectativas. Tú no viniste a este mundo para vivir de acuerdo con mis expectativas. Yo hago mi vida, tú haces la tuya. Si coincidimos, será maravilloso. Si no, no hay nada que hacer”  de Fritz Perls.

¿Es la única forma de amor? El intentar no cumplir expectativas en un mundo adulterado como este es casi imposible.

También estoy de acuerdo en que el amor si existe es incondicional, no puede haber un condicionante, porque donde hay un condicionante hay miedo, y el amor y el miedo son como la oscuridad y la luz, no pueden tocarse.

Es tan fácil decir “te quiero pero”, es lo fácil, lo sencillo, el no aceptar al otro, ¿se puede querer sin aceptar? No, no se puede, esto es una certeza como otras muchas que tengo, pero que al final, pueden terminar cayendo como muchas otras verdades,  en un castillo de naipes, que iluso de mí pensaba sólido.

Una vez me dijeron que el verdadero amor lo conocíamos a través de las mascotas y de los bebes, porque no esperamos nada de ellos, y quizás aquí este la verdadera esencia del amor, el no esperar, esto debe ser la iluminación budista,  el levantarte un día y ya no esperar nada, aceptar lo que te viene.

Lo siguiente es pensar si podemos querer a alguien si no nos queremos a nosotros mismos,  ¿se puede dar lo que no se lleva dentro? A nivel lógico es imposible, a nivel emocional, creo que sí, podemos acariciar sin haber sido acariciados, en eso radica nuestro poder, porque más allá de lo recibido creo que está lo humano, aquello a lo que si nos entregamos, nos mostrará que la dificultad es una idea, un prejuicio, porque puede ser imposible (no podremos volar moviendo los brazos) pero también mucho más inofensivo de lo que pensamos y que tras aceptar al que tenemos enfrente sin intentar cambiarlo, puede surgir algo más sincero, algo más bello, un baile imperfecto, porque la perfección no existe y es aburrida, donde cada error da lugar a una sonrisa y cada sonrisa a una caricia y cada caricia, nos devolverá más cerca de lo que siempre fuimos, antes de pensar que debíamos ser de otra manera.